El 26 de septiembre de
1960 el líder máximo de la Revolución Cubana proclamaba en la
Asamblea General de las Naciones Unidas que
"Cuba será el primer país de
América que a la vuelta de algunos meses pueda decir que no tiene un
solo analfabeto..."1
Para analizar la Campaña
de Alfabetización se toma como punto de referencia la
situación de la enseñanza en Cuba
anterior a enero de 1959, y a partir de esa fecha, las
principales medidas adoptadas en el sector educacional que
permitieron a Cuba eliminar el analfabetismo en 1961.
La Campaña se llevó a
cabo a lo largo y ancho del país y fue de indudable justicia social
hacia aquellos que no habían tenido la oportunidad de aprender a
leer y a escribir, unida a la urgencia del país por elevar los
conocimientos de los trabajadores para su participación en el
desarrollo técnico-económico.
Las labores de la
alfabetización se dividieron en cuatro etapas fundamentales. La
primera etapa de
preparación se inició con la intervención de Fidel en la
ONU. En la
etapa de comienzo se intensificaron los trabajos de las
estructuras organizativas y técnicas de la Campaña. Luego se llevó a
cabo la etapa de
desarrollo durante la cual se efectuaron importantes eventos
como el Seminario
Internacional de Estudiantes sobre el Analfabetismo y el
Congreso Nacional de
Alfabetización. En este último se analizó el trabajo
desarrollado y se adoptaron las medidas que la experiencia diaria
señalaba. En la
etapa de culminación se laboró de forma intensiva en la
actividad técnica y en las medidas adoptadas por el Congreso.
La magnitud de los
recursos humanos y materiales para la realización de la Campaña de
Alfabetización, así como los resultados
de la misma, demuestran que sólo una Revolución puede dar al traste
con el analfabetismo y establecer un sistema nacional de educación
que permita el desarrollo pleno del ser humano.
La fiesta por la
proclamación de
Cuba como Territorio Libre de Analfabetismo, se celebró el
22 de diciembre de 1961, en la Plaza de la Revolución José Martí. La
batalla por la cultura había sido ganada por el pueblo.
La revolución educacional
que partió de la Campaña de Alfabetización fue una batalla por la
cultura que hoy tiene plena vigencia y resurge con fuerza con nuevos
programas que han
permitido avanzar a Cuba por el camino hacia la conquista de un
pueblo cada vez más culto.