Al triunfar la Revolución el Estado
cubano se trazó como meta la creación de un nuevo sistema de
Educación que respondiera a los principios de una sociedad
socialista. Para ello era necesario realizar una reestructuración en
el sistema educacional existente mediante el establecimiento de
nuevas leyes que regularan dicha política. Estas leyes dictadas por
el Gobierno cubano contribuyen a lograr el perfeccionamiento de la
Enseñanza así como a conquistar el sueño de instruir y educar a todo
el pueblo con vistas a alcanzar una cultura general integral.